Consejos para reformar una vivienda

Interioristas profesionales, diseño de espacios para el día a día

Consejos para reformar una vivienda

¿Vas a reformar tu vivienda?

Parece que allí donde preguntes, las obras tienen mala fama. Que si la vecina estuvo 2 años con los obreros en casa, que si el cuñado tuvo que pagar el doble de lo previsto, y un largo etcétera  de incidentes molestos.

En el mundo de las reformas no existen verdades universales porque cada vivienda es única, pero queremos resumir a continuación una serie de consejos que te pueden ayudar.

A_ Para comenzar.

Lo primero que debes hacer es una lista con las necesidades o motivos por los que quieres hacer la obra.

Por ejemplo,  si vas a cambiar solo la cocina desglosa lo que quieres que tenga, para ello piensa cómo la vas a usar. Es decir, si te gusta cocinar, igual sueñas con una gran encimera o isla de trabajo. Si por el contrario cocinas poco, puede que necesites más espacio de almacenaje y despensa, liberando una zona para tener una bonita mesa de desayuno.

En el caso de que quieras cambiar toda la casa piensa cuales son los principales objetivos que quieres conseguir con la reforma. Como por ejemplo, ampliar el salón, conseguir una nueva habitación,  convertir una que ya no se usa en un práctico vestidor,  mejorar el recibidor…etc.

 

B_ Tipologías.

Listando las necesidades acotas la reforma, y puedes situarla en una de estas tres tipologías:

1-      Acondicionamiento superficial de la vivienda o mantenimiento de instalaciones…etc. Cuando las obras sólo impliquen cambios de revestimientos. Pueden ser suelos, o pintura de paredes. O bien reparaciones puntuales en instalaciones de calefacción, tuberías del agua, sistemas de iluminación y electricidad…

2-      Reforma de una única estancia de la casa. Puede ser de manera aislada, no implicando cambios a nivel global de instalaciones o de revestimientos del resto de la vivienda. Por ejemplo, si sólo quieres cambiar la cocina, o sólo el baño o sólo el salón…etc.

3-      Reforma completa de la vivienda, cuando se quiere cambiar la distribución, modificando tabiques e instalaciones casi al completo.

Según la tipología de la reforma es importante saber a quién tienes que recurrir para que te ayude con la misma. No vale cualquiera.

Para la tipología 1, nuestra recomendación es visitar  tiendas especializadas de suelos, o de pinturas o de fontanería, donde te pueden asesorar en tu problema concreto.

En el caso de la tipología 2. Nuestra recomendación es acudir primero a un decorador o estilista que te ayude a organizar esa estancia de la casa y a decorarla. Que te asesore en la elección y compra del mobiliario, cocina, sanitarios… O lo que necesites para esa parte de la casa en concreto. Te ahorrará tiempo de recorrer infinidad de tiendas. Y al controlar todos los elementos antes de comenzar habrá menos errores en la obra.

Por último la tipología 3,  consta de dos agentes diferenciados a los que has de acudir. Primero, necesitarás un interiorista o arquitecto que realice un proyecto a partir de tu listado de necesidades. Adapte las instalaciones y estructura existente en la vivienda a su nueva disposición. Éste proyecto es de gran importancia. En él se concretan todos los materiales que se van a emplear en la obra. Y permite que después varias empresas constructoras presenten oferta sobre la misma cosa. Sin ese documento cada empresa ofertará materiales distintos y será como tratar de comparar peras con manzanas.

El ahorro que se puede llegar a obtener contratando un proyecto de interiorismo. Suele cubrir los gastos de los honorarios que estos técnicos cobran por realizar su trabajo. Añadiendo que al supervisar la obra consiguen que lo que la empresa de reformas construya corresponda con lo que el proyecto ha especificado.

C_ Por último.

Antes de dirigirte a los profesionales, has de pensar qué presupuesto vas a dedicar a esa reforma. Aunque desconozcas cuanto puede costar. Haz un cálculo estimando qué parte de tus ahorros estarías dispuesto a invertir para conseguir esas mejoras que habías listado.

Si tu presupuesto es pequeño puedes planificar las obras en pequeñas fases. Y así acometerlas según vayas ahorrando de año en año. Esta opción siempre será mejor que gastarse el dinero y hacer una chapuza.

Piensa que en tu hogar pasas muchas horas. Por lo que una reforma bien hecha te ayudará a vivir mejor todos los días. Echa un vistazo a una de nuestras reformas: VIVIENDA URBANA CON TERRAZA

 

Leal * interiorismo y diseño

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